Sindicato de la Policia Foral de Navarra

Sindicato de la Policia Foral de Navarra

CSIF/SPF APLAUDE LA ACTUACIÓN DE POLICÍA FORAL EN EL CAMPUS

CSIF/SPF APLAUDE LA ACTUACIÓN DE POLICÍA FORAL EN EL CAMPUS CON CONOCIMIENTO DE CAUSA Y PIDE A LA UPNA QUE ASEGURE EL MANTENIMIENTO DEL COSTE DE LAS MATRÍCULAS

Nota de prensa del 5 de mayo de 2016

El Sindicato de Policía Foral CSI-F/SPF se ha informado puntualmente de los hechos sucedidos la pasada semana en el campus de la UPNA a través de los propios policías intervinientes y de otras personas presentes en el lugar, coincidiendo plenamente sus versiones, por lo que dan por cierto lo sucedido. Los sindicatos consideran que la actuación no solo fue correcta sino que fue ejemplar en cuanto al trato con los que ejercían la protesta y muy flexible en su interpretación, ya que la ley les permitía haber actuado con medios más coercitivos, algo que evitaron en todo momento.

 

A grandes rasgos, desde el día anterior se conocía la conflictividad en la UPNA, debido a la reforma de las matrículas que podía afectar a los bolsillos de los estudiantes, según éstos. Incluso hubo personas que pasaron la noche en la Universidad. De ello tenía conocimiento Policía Foral, que no intervino debido a la “Autonomía Universitaria”. Esta autonomía se basa en la interpretación del artículo 2 de la Ley Orgánica de Universidades, la cual enumera lo que comprende su autonomía haciendo mención únicamente de aspectos administrativos y que en su artículo 2.3 dice: “La actividad de la Universidad, así como su autonomía, se fundamentan en el principio de libertad académica, que se manifiesta en las libertades de cátedra, de investigación y de estudio” mientras que el derecho de reunión (que no recoge dicha ley) está regulado por la Ley Orgánica reguladora del derecho de reunión y que no excluye a las universidades de su aplicación.

 

En cualquier caso se viene interpretando que para actuar dentro de cualquier campus universitario las policías deben contar con el beneplácito del rectorado. En este caso, se avisó a Policía Foral desde la propia Universidad y en todo momento se coordinó la actuación de ésta con la UPNA y con su servicio de seguridad.

 

En concreto, los estudiantes habían realizado todo tipo de intentos por la vía administrativa y por sus distintos cauces legales para hacer desistir al rector de la modificación. Un sector de estudiantes comenzó a concentrarse en la puerta para intentar físicamente que el rector accediera a realizar su trabajo, impidiendo así mismo el acceso a otros trabajadores y estudiantes.

 

Esto provocó que la Universidad alertase a la Policía Foral, que en previsión tenía un dispositivo cercano al campus. La concentración espontánea no fue comunicada, por lo que podía haber sido disuelta, pero lejos de esta opción, el Jefe de la División de Intervención, se hizo cargo de la intervención personalmente y desplegó tan solo a una parte de los agentes en el interior del campus, los cuales en ningún momento hicieron uso de medios de orden público, de hecho se puede ver a los agentes en los distintos videos de los medios, mezclados entre los estudiantes. Los concentrados formaron una cadena humana fuertemente unidos entre sí y de forma manual y utilizando la mínima fuerza, ajustándose escrupulosamente a los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad, los policías hicieron desistir a la mayor parte de los concentrados liberando los accesos y permitiendo la libre circulación. El posible estado de nerviosismo y el desconocimiento pudieron llevar a un par de estudiantes a agredir a los policías, lo que inexcusablemente condujo a su detención y a su imputación por ello.

Con un ambiente muy tenso, con una gran cantidad de estudiantes y el apoyo de otras personas que no lo eran, Policía Foral de forma templada fue yendo a los lugares a los que se desplazaban para informarles en todo momento de lo que no podían hacer conforme a la ley, evitando altercados de mayor calado.

 

La Policía Foral intervino para defender el derecho de libre circulación que se estaba vulnerando, lo que ha sido valorado erróneamente por algunos como “expulsión de estudiantes de la Universidad” y en cualquier caso la comparativa realizada por otros sindicatos con “otros tiempos” carece de rigor y de sentido, así como determinar que es “pacífica” una concentración que impide físicamente el acceso a un edificio público.

 

En estos casos echamos de menos un protocolo de actuación que determine la actuación policial y que ya ha sido solicitado por nuestra parte anteriormente. Se ha cumplido fielmente el principio de actuación mínima y el consentimiento de la universidad para actuar, pero proponemos una reunión entre Interior y de la Universidad para realizar dicho protocolo, como ya se ha hecho en otras comunidades.

 

En cualquier caso y a pesar de una actuación “de manual” por parte de Policía Foral, el fondo de la cuestión es que con el telón de fondo de la crisis, se modifican los precios de las matrículas. A estos efectos, tras solicitar información, nos han contestado que el cambio es de asignaturas semestrales a anuales sin que se varíe el precio conjunto de la matrícula, lo que favorece a las becas pero perjudica en cuanto al número de convocatorias anuales a exámenes. Este sistema a cambiar fue establecido con el anterior rector y solo se comparte con Pompeu Fabra, mientras que el resto de universidades tienen el sistema anual.

 

 No obstante lo anterior, desde el sindicato hacemos un especial llamamiento al rectorado para que revise las matrículas y evite subidas en las mismas. Nuestra postura es claramente de apoyo también a los estudiantes y por ende a todas las familias navarras en la defensa de su derecho a la educación pública y gratuita.